(Fanfic) Mahou Shoujo ni Akogarete: Arcoíris Lunar / Capítulo 9: Confrontación

Nota: Este capítulo de mi fanfic de Mahou Shoujo ni Akogarete lo escribí en vivo en mi canal de twitch y de momento ha sido aceptable así que puede que lo repita la próxima semana, todos los días miércoles podrán escucharme en vivo y dar sus opiniones mientras escribo.

En el capítulo 4 de mi fanfic Utena x Kiwi se revelará ya la decisión de si unir o no ambas historias y recuerden que ya tengo planeado escribir el fanfic Magenta x Sulfur y el especial de «reproducción femenina» de MahoAko los cuales subiré en Porupo

Muchas gracias por leer estas notas y continuemos en este capítulo que semi adaptará el episodio final del anime, pero con los cambios que he incluido.

«¿Azul?»

Ese suave, redondo y jugoso trasero de Sayo-chan se parecía bastante al de Azul, estaba casi segura de que era ella. ¿Acaso soy tan degenerada al ser capaz de reconocer a las chicas solo por acariciarles y agarrarles el culo?

Sayo al escuchar las palabras de mi boca Sayo reaccionó dejando su rostro de ninfómana para poner un rostro más sereno y serio, había cambiado completamente ¿Acaso había dado con su verdadera identidad?

«Utena-chan… entonces en verdad tu…» Pero antes de que la conversación siguiera escuchamos un grito a lo lejos.

«¡AAAHHHH! ENORMITA, ¡ES ENORMITA!» Hubo mucha gente gritando a todo pulmón ¿Enormita? ¿Pero cómo? ¿Acaso una de nosotras…?

En una tienda de comida estaban dos chicas tiradas en la arena aterradas, frente a ellas estaba Leopard apuntándolas con su pistola mientras atrás estaba Korisu escondida.

«¿No escucharon bien cabronas? Korisu iba primero en la fila» Al parecer mientras Korisu estaba queriendo comprar unos dulces un par de mujeres se metieron en la fila, Kiwi-chan estaba con Korisu acompañándola en sus comprar y al ver como esas mujeres se metieron ella explotó de enojo transformándose.

La gente salía despavorida de donde estaba Leopard, ella al ver que no había más obstáculos metió su mano en el puesto de comida.

«Oh, aquí está, ten Korisu esta va de mi parte.» Leopard sacó un par de helados del puesto de comida. «Oh, cierto, casi me olvido.» Leopard dejó unas monedas en el mostrador. «Soy una villana, pero no una ladrona.»

Sayo y yo nos vimos a los ojos en medio de esa situación tan tensa con todo el mundo corriendo despavorido ante la presencia de Enormita, ambas ya nos habíamos descubierto, Sayo como Magia Azul y yo Hiiragi Utena como Magia Baiser.

Ambas nos paramos de donde estábamos, Sayo colocándose nuevamente el top de su bikini y yo mirando a donde está la gente huyendo.

«…» No dijimos nada, solo corrimos inmediatamente hacia donde estaba Leopard.

«Sayo ¿Lo sientes? Es Enormita» era Kaoruko quien nos hablaba por el canal telepático.

«Si, también lo siento y aparte los gritos de los civiles.» Haruka estaba también al pendiente. «¿Sayo-chan?»

«Si, estoy en camino.»

Tal y como esperaba mi plan funcionó, Baiser-sama, no, Utena-sama, logró saber mi verdadera identidad solo por tocar mi culo, no podía esperar menos de mi ama, pero si quería que ella me aceptara como era y sobre todo aceptara que ambas compartíamos un mismo secreto había algo que debía hacer a como dé lugar.

«Las encontramos Enormita» Era Magenta quien se referia a nosotras.

«Pero que coincidencia que nos encontremos incluso en la playa ¿Quieren jugar con nosotras Tres Magia?» Le respondí con toda la imagen, altura y lujuria que mi alter ego de Magia Baiser podría expresar.

Si Tres Magia estaban aquí al igual que Sayo ¿Eso quiere decir que alguna de sus amigas serán también chicas mágicas? jaja no puedo creerlo ¿todo este tiempo tres magia estuvo estudiando en mí mismo salón de clases? Eso me prende jaja. En ese momento dejé de pensar mucho en lo que había pasado con Sayo, solo quería divertirme ese día en la playa con ella y usarlas como mis juguetitos sexuales.

«Esta vez acabaremos con ustedes Enormita.»

Lo que pasó después fue una amalgama de degeneración tras degeneración, ordené a todas las chicas de Enormita que se separaran, invoqué un pulpo gigante tocando con mi fusta el pulpo que traía Leopard.

Al parecer puedo también transformar a seres vivos como animales en criaturas demoniacas, ya antes lo había usado con las flores para crear la flor del mal, pero hacerlo con un animal era distinto. Al ver que el pulpo que transformé estaba actuando por su propia cuenta me hizo entender que hay aún limites en mis poderes.

Tenía cierta influencia hacia el pulpo gigante pero aparte de unas ordenes básicas en realidad el pulpo hacia lo que quería.

El pulpo agarró a chicas mágicas y villanas por igual, introducía sus babosos tentáculos en medio de las piernas de las chicas, rodeaba sus piernas y les jalaban la ropa, todo era una vista tan degenerada y puerca que me recordó a esos videos porno que a veces veía en internet.

«Baiser idiota, haz que pare.» Por todos los cielos que vista tan maravillosa, el pulpo agarró a Leberblume y Loco Música juntas, las pegó tanto que sus pechos se acariciaban entre sí, con esa viscosidad en sus cuerpos no pude hacer más que empezar a reírme de la excitación que me producía ver algo así.

«Jajajajaja» Ver a las tsunderes de Leber y Loco en una posición tan comprometedora hizo que tuviera ganas de verlas fornicar allí misma, pero en realidad hubo una mucho mejor vista esa tarde, era Magia Sulfur quien por su temor a los pulpos se quedó petrificada.

Lo que vi a continuación era algo que solo vi en videos porno de internet, no suelo masturbarme con esa clase de videos, pero ver a una chica mágica ser violada por parte de un pulpo fue algo que no me esperaba que me empezara a excitar, ver como una chica mágica perdía su virginidad por un tentáculo era una vista simplemente excitante.

Ver a Sulfur tener espasmos por la sensación de su vagina siendo violada por un tentáculo era la mejor vista del mundo ¿Ella en verdad se corrió siendo violada por una criatura marina? que vista tan maravillosa, siento que cada día soy una enferma sexual que cae aún más bajo, pero eso ya no me importa, sentía como todas mis preocupaciones desaparecían, estaba en el paraíso, pero todo lo bueno tiene que terminar y una sensación de la cruda realidad volvía a mi mente.

Los tentáculos que estaban violando a las chicas mágicas y a mis propias cómplices de repente se congelaron, tras una gran ráfaga de aire helado estas se partieron, quien hizo eso no fue nadie más que Magia Azul.

«Magia Azul.» Si, era ella, la chica mágica con la cual había fornicado tantas veces, aquella que violé incluso yo siendo una civil, la chica mágica que sabe mi verdadera identidad, la enferma sexual que incluso a mí me daba miedo a veces por cómo pudo descubrir mi verdadera identidad solo por sentir mis dedos dentro de su vagina.

«Yo me encargo de esto.» Magia Azul rescató a sus demás amigas de Tres Magia.

«¿Te encargaras tu solita Magia Azul?» Lo decía yo con mi papel de Magia Baiser, tratando de esconder la preocupación de que estuviera frente a la chica mágica que descubrió mi verdadera identidad.

«Esta vez no va a ser como la última vez.» Azul estaba distinta, no estaba preocupada ni muy seria, ella estaba… ella estaba… ¿SONRIENDO?

«¿Qué pasa Baiser? ¿Te da gusto de verme nuevamente?» Azul estaba sonriendo, pero no era una sonrisa maliciosa, o una sonrisa falsa, era una sonrisa… ¿SERENA? Como una isla en calma en medio de una tormenta.

«N-no sé qué es lo que te pasa Azul, pero borraré esa sonrisa de tu rostro.»

Estábamos a punto de enfrentarnos cara a cara como enemigas juradas, Magia Azul con su sonrisa serena y yo con una pequeña intranquilidad, estábamos en nuestro mundo, tan así que no nos importó que en medio de ese ambiente pasó Nero Alice con su muñeco gigante recogiendo los cuerpos tirados en la arena de la playa de Loco Música y Leberblume.

Entonces Magia Azul colocó sus dedos en medio de su dispositivo de transformación diciendo una palabra que serían la primera vez que escucho en mi vida.

«La… Verita»

Entonces en un estallido de luz, tuve la impresión de ver el hermoso y erótico cuerpo de Azul siendo rodeada por unas telas blancas parecidas a vendas, que apretaban sus tetas, trasero y piernas, ella se transformó en una forma gloriosa, una forma que me recordó al de una sacerdotisa sintoísta, era… era hermosa.

«Magia Azul, doncella de hielo.»

En ese entonces todos mis miedos y preocupaciones se fueron, lo que más amaba en el mundo aparte de acosar sexualmente a las chicas mágicas eran a las propias chicas mágicas, ver una nueva transformación ante mis propios ojos en toda su magnificencia era una delicia, aaahhh… no sé por qué… no la he tocado, no la he manoseado, no la he probado con mi lengua, pero una sensación eléctrica hizo corto circuito en medio de mis bragas, estaba excitada.

«Que hermosa, que hermosa, es Magia Azul: La Doncella de Hielo.» Estaba tan excitada en ese entonces que sin darme cuenta me transformé, no sé si mi transformación era un equivalente a esa tal «La Verita» pero quería probar mi poder con el de ella.

«¿Qué es esa nueva transformación? No la conocía ¿Como dijiste que se llamaba?» Estaba sumamente emocionada que hablaba como una fangirls obsesiva, pero al mismo tiempo como una depravada sexual.

«Se llama «La Verita», si quieres puedo mostrártela más de cerca» Me respondió Azul con una sonrisa serena al igual que sus palabras.

«Eso me encantaría, quiero ver que tanto tu cuerpo puede aguantar el mío.» Por todos los cielos, ver si figura tan erótica con esa ropa de sacerdotisa Miko, ver ese hilo blanco en su deliciosa piel expuesta me daban ganas de sacar una tijera y cortarla ¿si hago eso se le caerán sus bragas? ¿Pelearía mostrando su vagina? ¿Sentiría vergüenza así? ¿dejará de tener esa sonrisa tan coqueta?

«Veo que tú también tienes una nueva transformación, Baiser.» Se nota que Magia Azul, no, Sayo, también estaba feliz de ver mi nueva transformación, debía corresponderle. 

«Esta forma es para poder aguantar más contigo Azul ¿Crees poder aguantarme una ronda?» No me daba cuenta de lo que decía.

«Puedo aguantarte todas las rondas que quieras Baiser, estoy totalmente dispuesta a soportar todo lo que tengas para darme.» Azul me seguía la conversación que teníamos.

«Oigan chicas ¿Soy yo o en vez de amenazarse parecen estar coqueteando?» Lo dijo una agotada Loco Música quien trataba de levantarse de los brazos del peluche de Nero Alice.

«¡CA-CALLATE! Baiser-chan me pertenece.» Lo dijo una obviamente celosa Leopard.

«Pu-pues… deberías hacer algo… con esas dos.» Replicaba una Leberblume que estaba de acuerdo con lo que decía su casi novia Loco Música.

«Cállense, estúpidas…» Leopard hacia un puchero sonrojándose.

«¡MENACE VARUNA!» Con mi fusta le lancé una ráfaga de mi energía mágica, todas las chicas mágicas y villanas le ponían nombres asombrosos a sus étnicas, yo solo quería ser popular.

Pero mi técnica no funcionó, o al menos no como yo quería, Azul utilizó ese gran trozo de tela para desviar su ataque y ¿dárselo directamente en la cara? ¿Qué le pasa a esa loca?

«Esto es amor ¿verdad?» Azul al recibir el ataque en su cara lo único que hizo fue acariciar su mejilla con raspones, cerrar sus ojos y luego al abrirlos me sonrió serenamente «Si me das en una mejilla con gusto te daré la otra.» 

¿Pero qué le pasa esta chica? ¿Recibe mis ataques a propósito? pero bueno, da igual, ella quiere hacerse la muy digna y con esa sonrisa me empieza a irritar un poco, pero al mismo tiempo me hace querer romperla aún más, que deje de hacerse la chica serena con sonrisa tranquilizadora, yo sé su verdadera identidad y no es más que una perra ninfómana adicta al sexo.

Con mi fusta transformé las sombrillas a mi alrededor como aves demoniacas, fueron volando hacia donde Azul, pero ella los transformó en hielo y los hizo polvo.

No tuve más opción que enfrentarme cara a cara con ella tirándome directamente hasta que mi fusta chocó con una lanza hecha por la tela de Azul, la onda de choque estremeció toda la playa, las otras chicas mágicas y villanas estaban observando atónitas todo lo que pasaba.

En nuestros intercambios de golpes logré darle en su rostro dándole tan fuerte que le dejé una leve herida de sangre en sus labios, pero lo que hizo Azul fue algo que ya no me estaba sorprendiendo tanto pero aun así no dejaba de asombrar a los demás.

«Eso no me dolió» Lo dijo Azul con una sonrisa serena pero confiada, eso me irritó, pero gracias a ese tiempo de reacción logré darle otro golpe en el rostro.

«Ya te dije que esos golpes no funcionan conmigo.» De nuevo confiada ella me replicaba, pero en esa ocasión utilizó su tela blanca para agarrarme de la pierna y lanzarme rápidamente en la arena de la playa estrellándome, pero logré amortiguar la caída.

«Te has vuelto muy fuerte y resistente Azul.» Le respondí con malicia tratando de sonreírle de vuelta como ella hacía.

«Fue gracias a ti Magia Baiser.» Seguía con su sonrisa serena. «Desde que recibí el amor de tus ataques, de tu manoseo, de tus golpes, de tus nalgadas, de tus chupones, de tus dedos, de todo lo que tenías para darme, aprendí que en medio del combate es algo que puede perjudicar a mis amigas y a quienes más aprecio, por ello yo aprendí a soportarlo y volverlo mi propia fortaleza.»

«Veo que en verdad has mejorado, no eres ya solo un juguete sexual que pueda violar a mi gusto, has crecido.» En verdad lo hizo, esa hija de perra lo hizo, no sé qué tipo de entrenamiento tuvo, pero ella ya hizo a un lado sus deseos sexuales en medio del combate.

«¡NO ME VENGAN CON PENDEJADAS, PAR DE NINFOMANAS!» A lo lejos una Magia Sulfur estaba gritando muy enojada con su puño al aire.

«Sulfur, cálmate.» Magenta trató de calmarla.

«¿Como quieres que me calme? Durante todo el entrenamiento en las montañas tuve que aguantar sus pendejadas, tenía que golpearla a cada rato, en su cara, en su estómago, en su culo y ella no hacía más que disfrutarlo.» Repetía una furiosa Sulfur. «Y además tuviste que utilizar su dispositivo de transformación en forma de hielo alargado para penetrarla ¿en serio que clase de chica mágica es ella? usarte como si fueras una acosadora sexual.» Sulfur se sostenía de los brazos de Magenta quien se sonrojaba ante las cosas que tuvo que hacer durante su entrenamiento.

«Sulfur… ¿lo dices por mí?» Al escucharla Magenta abrazó a Sulfur cariñosamente. «Gracias por preocuparte por mi Sulfur-chan.» Sulfur se puso sonrojada al sentir el abrazo de la chica mágica rosada, estaba como un tomate echando vapor de la cabeza.

«¡OYE AZUL! ¡MÁS TE VALE QUE ACABES CON ESA CABRONA DE MAGIA BAISER, HAZ QUE TODO NUESTRO SACRIFICIO HAYA VALIDO LA PENA!» Sulfur le gritó a Azul en una mezcla de enojo y vergüenza, en su mente solo pasaban las imágenes de como incluso después del entrenamiento en las montañas a veces Sayo les pedía que la siguieran acosando sexualmente en el baño, tocándole el culo o las tetas, incluso recordando como una vez Magenta tuvo que meterse al cubículo del inodoro para manosearla mientras otras chicas estaban afuera. 

«Muchas gracias por su apoyo chicas, juro que no lo desperdiciaré.» Azul le sonrió agradecida a su compañera mágica.

«¿Ya escuchaste Baiser? debemos acabar con el combate ahora.»

«¿En serio crees que eso va a pasar Azul? Te has vuelto fuerte pero no es para tanto.»

«No, yo sola no lo habría hecho sin ayuda de mis amigas, por eso Baiser… no, Hiiragi Utena…» Azul nombró mi nombre de civil, eso me puso seria.

«No sé de qué estás hablando.» Afortunadamente nos habíamos elevado tanto de la playa que nadie nos podía escuchar.»

«No tienes que fingir más, ambas ya conocemos nuestras verdaderas identidades, mi cuerpo, mi vagina y mis tetas son capaces de recordar ese tacto tan delicioso que tienes, tú eres Hiiragi Utena mi compañera de clases.» Era incapaz de responderle en ese entonces, una chica mágica no podría estarme extorsionando, pero ya ha pasado, estaba en sus manos.

«Y tu debes saber quién soy, hace unos instantes manoseaste mi culo y mis tetas, aún siento el calor de tu corrida en mi espalda.»

«Minakami Sayo.» Le respondí inmediatamente.

«Si, esa soy yo, sabía que me reconocerías, solo mi ama Baiser es capaz de reconocerme por su tacto.» No podía permitir que esta conversación continuara, si esto seguía las demás chicas se enterarían de que ambas conocemos nuestras verdaderas identidades.

Me lancé hacia ella con todo mi poder y ella hizo lo mismo, nuestros ataques chocaron causando una gran explosión en el aire y en medio seguíamos las dos forcejeando, yo con mi cara de maliciosa desesperada por vencerla y ella sonriendo serenamente.

«Hiiragi Utena, no, Magia Baiser, si ganas este combate prometo nunca más mencionar este asunto.»

«¿En serio? Eso me sería muy útil ¿Y si tu ganas?» Le respondí, debía saber de qué sería este trato en todas sus variables.

«Si yo gano este combate…» Nuestros ataques seguían intercambiándose uno tras otro. «Si yo gano…» Le lancé una gran cantidad de mis ataques el cual llamé Menace Rondo, pero ella seguía resistiendo y esta vez con una sonrisa más alegre.

«Si yo gano, quiero que pases la noche conmigo en mi cuarto.»

«¿Qué?» 

«Si, quiero que pases una noche conmigo no como magia Baiser, sino como… ¡Hiiragi Utena!»

«¿QUEEEEEEEEEEEE?»

-Continuará…